Educación para la descolonización
cultural: una necesidad impostergable
Education for cultural decolonization:
is an urgent need
Recibido: 29/11/2025 | Aceptado: 09/02/2026 | Publicado: 04/03/2026
Roilán Rodríguez Barbán.
1 Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona, La
Habana, Cuba. roilanrodriguez1976@gmail.com ORCID: https://orcid.org/0009-0000-3799-7455
Resumen:
La investigación resalta la
importancia de la Educación para la descolonización cultural en el momento
actual. Desde el sistema de dominación imperialista, se produce una avalancha
contra la cultura de las naciones más desfavorecidas, sustentada en la ciencia,
la tecnología y la innovación, situación evidenciada en la generación de
mecanismos de colonización. Los retos que plantea la colonización cultural en
la formación de educadores, ha sido insuficientemente abordado, pero es un
problema complejo que requiere soluciones con enfoque integral y multifacético
desde la investigación científica de gran significación para las ciencias de la
cultura, y las ciencias de la educación. El objetivo principal del artículo es
proponer vías para enfrentar la colonización cultural en el contexto de la
capital de Cuba. Como resultado, se concluye la indagación teórica sobre un
tema de urgencia en la contemporaneidad; a través de los métodos histórico y
lógico; analítico-sintético, y el inductivo-deductivo, desde lo empírico, la
observación y el análisis documental, se arriba a conclusiones a las que una
vez que se han puesto en práctica acciones de preparación con docentes y
directivos de la educación en La Habana. Se ha logrado consenso, en lo
necesario de la superación y actualización permanente, ajustando los nuevos
tiempos a la enseñanza de la Educación Cívica, la Historia y la Cultura
Política, y su influencia en el gusto estético de niños, adolescentes y
jóvenes, y en generar acciones educativas y culturales de profundo contenido
ideológico y humanista, que desarrollen la sensibilidad y la autoestima.
Palabras claves:
educación, cultura, colonización, guerra cultural
ABSTRACT
The research
highlights the importance of Education for Cultural Decolonization at the current
time. From the system of imperialist domination, there is an avalanche against
the culture of the most disadvantaged nations, supported by science, technology
and innovation, a situation evidenced in the generation of colonization mechanisms.
The challenges that cultural colonization poses to the training of educators
have been insufficiently addressed, but it is a complex problem that requires
solutions with a comprehensive and multifaceted approach from scientific
research of great significance for the cultural sciences and the educational
sciences. The main objective of the article is to propose some ways to confront
this phenomenon of cultural colonization in the context of the capital of Cuba.
As a result, the theoretical investigation on a topic of urgency in contemporary
times is concluded, as well as the conclusions reached once preparation actions
have been put into practice with teachers and education directors in Havana
(Havana City). Above all, consensus has been achieved on the need for permanent
improvement and updating, on adjusting the teaching of Civic Education, History
and Political Culture to new times, on influencing the aesthetic taste of
children, adolescents and young people, and on generating educational and cultural
actions with deep ideological and humanistic content, that develop sensitivity
and self-esteem.
Keywords:
education, culture, colonization, cultural war.
Introducción
La
colonización cultural está asociada a la imposición planetaria de modelos
culturales y patrones de vida por parte de potencias imperialistas. Esta “globocolonización” como le llama Frei Betto,
se produce a través de la influencia permanente y seductora de la prensa plana,
digital y televisiva, de la propaganda comercial, de programas de
entretenimiento, reality shows, videojuegos, dibujos animados,
los fetiches de la industria de la moda, influencers
y “famosos”. Este fenómeno cultural arrasa las identidades nacionales, la
memoria colectiva de naciones y comunidades, sus símbolos, sus raíces, estimula
la amnesia cultural e histórica, vacía de sentido los conceptos patria, pueblo,
nación y promueve el complejo de inferioridad típico del colonizado ante
la “cultura superior” de colonizadores. “Tenemos que reconstruir la sociedad
con las pedagogías que abren costuras en el sistema de dominación y opresión.
Cuba sabe que la educación permite dotar a ciudadanos de conciencia crítica y
participativa”. (Betto, 2025)
Uno de los
objetivos de esta cruzada colonizadora consiste en hacer creer, a los
consumidores de sus productos, que tienen la libertad de escoger entre una
infinidad de opciones; en realidad, sus decisiones han sido previamente
inducidas desde los laboratorios que modelan los gustos y los estereotipos
vinculados a triunfadores y perdedores, a lo moderno, a lo divertido, lo
novedoso y lo sexy. La colonización cultural propone rechazar todo desafío
intelectual de cierta complejidad, se pretende que se rinda culto a la
simplificación, a la superficialidad, al vivir el presente, a borrar el pasado
y a no pensar en el futuro, al consumismo como único camino hacia la felicidad.
Se convoca a practicar el más despiadado individualismo, a pensar únicamente en
salvarse sin tener en cuenta a los demás, a desechar las soluciones colectivas,
a convivir con la idea de que todo individuo llega a su meta gracias a la
derrota de otros.
Para hacer
frente a la globocolonización resulta imprescindible
fortalecer la articulación efectiva de instituciones y organizaciones,
comunicadores, maestros, instructores de arte, intelectuales, artistas y demás
actores que contribuyan directa o indirectamente a la formación cultural del
pueblo. Urge lograr que las fuerzas revolucionarias de la cultura trabajen de
manera más coherente, promoviendo el ejercicio del pensamiento en medio de un
mundo muy frívolo y de una creciente crisis cultural y así lograr la
descolonización o liberación cultural. (Cardona, 2020)
En la lucha
contra los patrones coloniales, la escuela desempeña un papel decisivo, pero
hay que tener en cuenta que los niños, adolescentes y jóvenes reciben una
enseñanza paralela y a menudo contradictoria con respecto a lo que ofrecen los
maestros. Para las nuevas generaciones las redes digitales no son solo una
plataforma o un canal de comunicación, significan una extensión de lo real
llevada al mundo virtual, por ello, es vital seguir promoviendo espacios para
formar un público capaz de evaluar con una distancia crítica el ámbito de las
redes digitales y los productos de la industria hegemónica del entretenimiento.
Hay que estudiar a fondo y difundir la obra de José Martí y de Fidel Castro,
Ernesto Guevara, y también la de Fernando Ortiz, Nicolás Guillén, Alejo
Carpentier, José Lezama Lima y Roberto Fernández Retamar, Armando Hart Dávalos,
entre otros, todos indispensables en el pensamiento cubano de la
descolonización. Y al decir de investigadores cubanos y latinoamericanos la
tradición teórica que emplea las categorías colonización-descolonización
cultural en la región está lejos de agotarse y se considera a la educación un
ámbito privilegiado para la reproducción de la colonización cultural. (Godoy,
C., 2020)
Fidel Castro
Ruz, de manera magistral, habló más de una vez sobre los peligros de la
globalización cultural, la consideró el más poderoso instrumento de dominación
del imperialismo,
“porque se ve
con toda claridad que (…) con la globalización neoliberal la globalización de
la cultura, fundamentalmente en manos de Estados Unidos (…) Ya no es el ataque
a las culturas (…) sino priorizadas inversiones y priorizado el programa de
dominio sobre todos estos medios de divulgación masiva, medios audiovisuales,
con un consciente muy consciente y deliberado propósito de dominación mundial.”
Emanciparse con los propios esfuerzos, es este el único y mejor camino para
mantenerse descolonizado. (Castro, 1998, p. 133)
Habría que
empezar reconociendo que se vive en medio de una crisis cultural. Los
paradigmas de la tradición cultural humanista están en franco retroceso frente
a la avalancha irresistible de una industria del entretenimiento que no reconoce
jerarquías, que ha reducido el arte definitivamente a la condición de la
mercancía más vulgar, que no reconoce a los clásicos, que asocia lo
artísticamente valioso con subproductos, con fetiches vacíos, con símbolos de
la mayor estupidez y frivolidad, y que va más allá en su afán caótico, mezcla
realidad y ficción, historia y leyenda y crea vertiginosamente nuevos mitos y
recicla otros, en el torbellino de un espectáculo permanente concebido solo
para vender y divertir. (Prieto, 2022)
¿Cómo hacer frente
a este fenómeno de la colonización cultural en el ámbito educativo? Se pretende
con este artículo proponer vías para enfrentar este fenómeno de la colonización
cultural en el contexto de la capital de Cuba, al exponer los principales
resultados a los que ha arribado el autor ante esta interrogante, luego de las
indagaciones empíricas y teóricas y de las aplicaciones prácticas de la
estrategia de preparación a docentes y directivos de la educación en La Habana,
lo que responde actualmente a un Programa Nacional que promueve las raíces y el
patrimonio nacional. (Prieto, 2022)
Materiales y métodos
La investigación se sustenta en el método general dialéctico-materialista y
se integran los métodos del nivel teórico y empírico, entre ellos fueron
empleados el histórico y lógico, para hacer el estudio de los referentes
teóricos que sustentan el fenómeno de la globalización de la cultura y de la
preparación de los docentes y los cuadros educacionales de la Capital cubana hasta
la actualidad, en el contexto de la colonización cultural. El analítico-sintético,
y el inductivo-deductivo, permitieron el razonamiento para arribar a
generalizaciones teóricas y deducciones sobre la preparación de los docentes y
cuadros educacionales y de manera específica en el contexto de la colonización
cultural, al reflejar lo común, lo generalizador y obtener conclusiones propias
según el objeto de estudio.
Fueron necesarios, desde lo empírico, el análisis
de fuente documental, la entrevista y la encuesta, para conocer el estado del
problema, sus antecedentes, regularidades presentes en los diferentes
documentos consultados, estrategias planteadas, resultados de investigaciones y
para realizar un análisis objetivo, científico y real de la propuesta de
investigación. Finalmente se fue recogiendo un testimonio iconográfico, con
nota al pie que sirvió de registro de datos y que pretendió recoger las principales
acciones realizadas para la preparación de docentes y directivos orientada al
desarrollo de la educación para la descolonización cultural. Esto favoreció recepcionar las opiniones o valoraciones sobre la
preparación de los docentes y cuadros orientada a la descolonización cultural.
La técnica de recolección de información utilizada fue el testimonio
participante. Estos registros permitieron constatar la existencia de criterios,
conocimientos, grado de satisfacción de los docentes y los cuadros
educacionales; a través de indicadores que demuestren el nivel de preparación
de estos en el contexto de la colonización cultural.
Los instrumentos aplicados a los cuadros y
directivos, arrojaron resultados en la investigación, que permitieron proponer
vías para enfrentar la colonización cultural en el contexto de la capital de
Cuba, todo ello con una amplia generalización, pues se escogió de manera
intencional, de una población de 1 250 cuadros educacionales de La Habana, al
100% de los 50 cuadros educacionales de la estructura provincial ampliada, y de
los directores municipales de La Habana, al 100% de directores de centros
educativos del municipio Marianao y a una muestra representativa del 15% del
resto de los municipios (Ver galerada Instrumentos).
Resultados y discusión
Ante las
circunstancias actuales, posicionarse teóricamente con el enfoque social de la
ciencia, la tecnología y la innovación, contribuye a superar la concepción
positivista de la filosofía de la ciencia acerca del conocimiento y el
aprendizaje. Además, favorece reflexionar críticamente sobre cómo en sentido
general la ciencia, la tecnología y la innovación, aunque han contribuido a
mejorar la calidad de vida y el desarrollo de los pueblos, en no pocos casos se
ha usado para producir armamentos, sustancias devastadoras y mecanismos de
manipulación y colonización cultural, situación ampliamente evidenciada a partir
de la tercera década del siglo XX y acentuada en la actualidad.
La sociedad
cubana no está ajena a este mundo contradictorio, signado por el hegemonismo
imperialista, en medio de una crisis mundial agudizada por la pandemia COVID
-19, que abarca todas las esferas de la sociedad, y hace más compleja la
situación económica, política y social del país, impactando negativamente en
las condiciones de vida del pueblo y en el comportamiento de las personas. Para
ello se valen de un potente aparato de reproducción ideológica con grandes
conglomerados de medios de comunicación, recursos materiales y financieros que
inciden en las ideas, valores y modos de ser y actuar. ¿Qué hacer entonces
frente a esta dolorosa, pero innegable certeza? Aflora con fuerza mayor la importancia
que reviste la formación de las nuevas generaciones y en especial, la
preparación de los maestros y de los cuadros educacionales. Nunca antes se
había sufrido una crisis cultural y ética tan devastadora. La propaganda
mediática, junto a la incesante publicidad comercial generan reflejos
condicionados que afectan la capacidad de pensar.
La situación
inicial del objeto, a partir de los resultados obtenidos con la entrevista
grupal (30) y encuesta aplicada (717) a directivos y docentes de la Capital, lo
que permite identificar las insuficiencias y carencias que avalan la
pertinencia de ofrecer vías para socializar una concepción de la educación para
la descolonización cultural.
En primer
lugar, el estudio de documentos arroja que, si bien en el Sistema de Trabajo de
la Dirección General de Educación en La Habana se propician espacios
importantes para la preparación de directivos y docentes, en la práctica se
impone la necesidad de perfeccionarlo, fortaleciendo los ya existentes e
incorporando nuevos escenarios que contribuyeran a preparar a los mismos en lo
referido, fundamentalmente, a la Educación para la descolonización cultural.
Se realizó la
entrevista grupal a una muestra de 30 docentes y directivos educacionales de la
provincia, incluidos los directores generales de los municipios (Ver galerada
Instrumentos).
Se aplicó la
encuesta a 794 docentes y directivos educacionales, el 62 % de la población
total, incluido los 15 directores generales municipales y el consejo de
dirección general de educación (Ver galerada Instrumentos).
Al indagar
sobre el nivel de satisfacción de los docentes y directivos educacionales con
la preparación de estos para desarrollar su labor en el contexto de la
colonización cultural. De los 717 docentes y directivos educacionales
encuestados en los municipios, sólo 279 (39 %) se sienten satisfechos con sus
conocimientos sobre el fenómeno de la colonización cultural. Esto contrasta con
los directivos provinciales que es solo el 21 %. El 48,2 % de los docentes y
directivos educacionales a nivel de municipio se sienten algo satisfecho, en el
nivel provincial es el 74 %.
El 52,1% de
los docentes y directivos educacionales en el nivel municipal consideran estar
algo satisfecho con su preparación integral como docentes y directivos para
desarrollar su labor en el contexto de la colonización cultural, en el nivel
provincial es el 63,3%.
Sin embargo,
esto contrasta con que el 45,3 % de los docentes y directivos educacionales en
el nivel municipal considera estar preparado y actualizado culturalmente para
el ejercicio de su responsabilidad, acorde con el momento actual. Se comporta
de manera similar en el nivel provincial con el 45,4%.
El 45,3 % de
los docentes y directivos a nivel municipal muestra satisfacción con las
acciones de preparación recibidas sobre este tema, que han sido lideradas por
el Partido, en conjunto con la Dirección General de Educación, en el nivel
provincial es un 49,3 %, lo que evidencia la necesidad de incrementar las
acciones de preparación en los municipios y de manera más específica en las
instituciones educativas.
De los 717
docentes y directivos educacionales encuestados a nivel municipal, solo 18
manifestaron insatisfacción con las acciones de preparación recibidas sobre
este tema, que han sido lideradas por el Partido, en conjunto con la Dirección
General de Educación, y a nivel provincial, ninguno. Todo ello refuerza el
valor de las acciones que se han venido instrumentando en la provincia.
A la
interrogante de si se considera necesario profundizar en la preparación de los
docentes y directivos educacionales para desarrollar la labor en el contexto de
la colonización cultural, el 65, 5% de los docentes y directivos encuestados a
nivel municipal consideran que es necesario una mayor conciencia en el
escenario educativo de los riesgos que implica el fenómeno de la colonización
cultural. A nivel provincial lo considera el 81,8 %.
El 62,3 % de
los docentes y directivos educacionales a nivel municipal considera que deben haber más investigaciones que aporten a la preparación
de estos en el contexto de la colonización cultural. A nivel provincial lo
considera el 79,2 %. Todo ello reafirma la pertinencia de esta investigación.
El 48,2 % de
los docentes y directivos educacionales a nivel municipal consideran que se
necesitan nuevas vías y formas de preparación en el contexto de la colonización
cultural. A nivel provincial lo
considera el 57,1 %.
Entre las
vías y formas de preparación que consideran los docentes y directivos
encuestados están las clases con calidad, acciones de preparación
política-ideológica, el trabajo de las cátedras honoríficas, los concursos, la
elaboración de materiales audiovisuales, el intercambio con especialistas,
conferencias, seminarios, talleres, paneles, mesas redondas, trabajo con la
familia, diálogos abiertos y de generaciones, videoconferencias, visitas a
museos, instituciones culturales y lugares históricos, así como el activismo en
las redes sociales digitales.
Un hallazgo
clave fue que existe una brecha significativa entre niveles municipal y
provincial en cuanto a satisfacción y preparación, aunque ambos muestran carencias.
Las
indagaciones realizadas ponen de manifiesto que algunos de los profesionales de
la educación y en los jóvenes que se forman como docentes, existen
insuficiencias en el análisis crítico de los procesos y fenómenos sociales,
políticos y culturales contemporáneos, se presentan dificultades para examinar
ideas a profundidad, detectar, analizar y sostener argumentos, describir
métodos y resultados, deteniéndose en las etapas, justificar procedimientos e
interrelacionar juicios, así como la
carencia de argumentos propios para dar respuestas integrales a
problemáticas profesionales y sociales, lo cual contrasta con la necesidad de
alcanzar niveles cualitativamente superiores de desarrollo del pensamiento
reflexivo y crítico en correspondencia con los desafíos ideológicos, culturales
y políticos del presente y el futuro de la nación. Se impone, que la preparación de los docentes
y directivos educacionales en el contexto de la colonización cultural es
urgente, pertinente y estratégica para el país.
Se ofrecen
las vías de su socialización y los criterios de los sujetos participantes en
las actividades de preparación a directivos y docentes realizadas en la capital
habanera. Los instrumentos aplicados a los cuadros y directivos, arrojaron
resultados acerca de la conducta de no pocos adolescentes y jóvenes de rechazo
o indiferencia a los temas político- ideológicos, la apatía, el consumo
desmedido de las redes digitales, la desconexión y enajenación de la realidad,
el desafuero por patrones coloniales y seudoculturales
que se convierten en sus principales paradigmas y modelos a imitar, el
desconocimiento de aspectos esenciales de nuestra historia e identidad, esto
por una parte y la preparación e influencia de los profesionales de la
educación, muchas veces no está acorde
con el contexto actual.
Esto tiene
lugar en un contexto global en el siglo XXI que se presenta signado por una
vertiginosa revolución de la ciencia, la tecnología y la innovación, con su
inevitable impacto en la sociedad del conocimiento, la información y las
comunicaciones. El planeta está sometido a la influencia de la industria
cultural hegemónica, que arrasa las identidades nacionales e impone patrones de
vida basados en la exaltación del capitalismo, y en particular, del modelo de
sociedad estadounidense. La industria hegemónica del entretenimiento devalúa
las esencias autóctonas y genuinas de las culturas locales, regionales y
nacionales. Bajo esta lógica, se realza la figura del influencers, un sujeto aparentemente desideologizado, con
un considerable poder de atracción sobre grupos poblacionales diversos y en
particular sobre los jóvenes. Este modelo hegemónico propone un paradigma
individualista, competitivo y hedonista, cuyo concepto de felicidad no se
asocia al “buen vivir” y a la aspiración martiana de conquistar “toda la
justicia”. El sistema capitalista busca secuestrar las subjetividades, en
especial de los jóvenes, quienes, bajo esa influencia, acaban por dar prioridad
a modos de vida superficiales y vacíos, pero muy seductores, que reducen la
satisfacción de necesidades a lo material.
Los actuales
conflictos mundiales trascienden la espantosa violencia de las armas. La
contienda profunda y determinante se está escenificando en terrenos simbólicos.
Se impone qué hacer para enfrentar esta avalancha colonizadora de mentes
humanas.
La definición
de guerra cultural es un término inagotable, se señala como un tipo de
enfrentamiento histórico que tuvo su momento cumbre durante los años de la
Guerra Fría, y se remite a un tipo específico de lucha ideológica en el campo
artístico y literario.
En la cultura
es decisiva la axiología, pues los valores condicionan directamente los
comportamientos de los seres humanos, su indiferencia o activismo, su capacidad
de resistencia o rendición, su pertenencia o no a un determinado partido
político, su aceptación o rechazo a las políticas de un gobierno, su postura
ante la religión y la filosofía.
Las guerras
culturales forman hoy y formarán parte en un futuro, de las estrategias
mundiales de dominación y expansión imperialistas en el siglo XXI. Cada vez
abundan más los libros que abordan y recomiendan estrategias triunfadoras en la
guerra cultural, sobre todo para doblegar a los enemigos reales o potenciales
del imperialismo norteamericano y del grupo neoconservador que lo arrastra en
su marcha hacia el dominio mundial.
Estados
Unidos ejerce, junto a la supremacía militar, diplomática, económica y
tecnológica, una influencia en lo cultural e ideológico. Ese país tiene un
dominio de lo simbólico. La dominación no solo se logra por la supremacía de la
fuerza, sino por el control de las mentes y los corazones, del pensamiento y de
los sentimientos. El verdadero poder de las élites dominantes se apoya en la
hegemonía cultural, y esto es más fácil de lograr si el dominado no tiene
conciencia de ello; si incluso siente placer, es encantado, seducido, con las
acciones para tal control. De ahí la importancia de esa influencia - y si es
inadvertida, mejor -, de la sugestión cultural, para domesticar las almas, hacerlas
dóciles y luego esclavizarlas.
Se suelen
definir cuatro ámbitos decisivos del poder global estadounidense: militar,
económico, tecnológico y cultural. Respecto a este último, se disfruta de un
atractivo que no tiene rival, especialmente entre la juventud mundial. La
dominación cultural ha sido una faceta subvalorada del poder estadounidense. Es
una guerra global, que pretende impedir la formación de voluntad, sentimientos,
ideas antihegemónicas, opuestas a la dominación. Su
poderío en el escenario mundial no se funda en su arsenal nuclear ni en sus
bases misilísticas, sino en la fuerza de atracción de
su sistema político, el encanto de su cultura, su liderazgo en la ciencia, los
deportes, la música, la cinematografía y otras áreas que no tienen que ver con
lo puramente militar y que absorben.
La industria
del frívolo entretenimiento gana cada vez más adeptos en niños y adultos. Una
legión bien dotada de personajes de seriados, películas y telenovelas;
superhéroes y barbies, portadores en lo esencial del extremo egoísmo
capitalista, conforman el "caballo de Troya" que antecede a los
portaaviones y los misiles para asesinar en nombre de la civilización y los
derechos, vendiendo a los más jóvenes las supuestas ventajas de prescindir de
ideologías y conciencia social: es la guerra de los símbolos, con los que los
agredidos reciben con los brazos abiertos a los agresores, que gana la mente,
porque se venden como universales, modernos y representaciones de la felicidad
sin límites.
Como la
cultura, la política se somete a las leyes del espectáculo. Al igual que la
economía, el mundo existente se desvanece tras el rejuego especulativo de los
valores de la bolsa. El uso eficaz de la imagen conformada creativamente en los
laboratorios de los centros de poder y propagada por los múltiples medios,
invalida las ideas y hace un cuidadoso montaje de realidades aparentes. La
tiranía de la seducción constituye el arma principal para la manipulación de
las masas. Se trata tácitamente, al decir del destacado intelectual Ignacio
Ramonet, de un "delicioso despotismo".
Se trata de
una táctica para avanzar, paso a paso, hacia la subversión. La intención
fundamental que posee el gobierno de los Estados Unidos es explotar las
vulnerabilidades psicológicas, económicas, militares y políticas de un poder
hostil, desarrollando y sosteniendo a las fuerzas de resistencia, a fin de
lograr los objetivos estratégicos de Washington.
Las guerras
de cuarta generación, como también se les llama, no emplean la fuerza de un
arma convencional, sino que, a través de medios creativos, innovadores,
tecnológicos y tácticas cautelosas, logran llevar a cabo las intenciones
planteadas. En la actualidad, esta modalidad de guerra se emplea no solo como
forma principal de agresión, sino como instrumento estratégico de la política
exterior norteamericana.
Uno de los
principales instrumentos de dominación con que cuenta el imperialismo es la guerra
cultural y simbólica, la cual se expresa en múltiples formas de subversión
política e ideológica. Este ha logrado que a nivel mundial prevalezcan, de
manera aplastante, los patrones de su industria del entretenimiento y de la
maquinaria mediática a su servicio. La humanidad sufre en el presente la ofensiva
de una operación de colonización cultural a gran escala. Se trata de imponer el
frívolo e injusto modelo del llamado sueño americano, denunciado tempranamente
por José Martí.
Uno de los
mayores retos que enfrentan los
educadores hoy, ante la colonización cultural, está relacionado con la
denominada globalización cultural; su “maquinaria” implica un gran
intento de influir en los mecanismos intelectuales de los jóvenes, con el
propósito de lograr que la idea de placer esté asociada a la idiotez, la frivolidad
y la superficialidad. El proyecto, a escala global, se propone desmantelar
cualquier forma de pensamiento crítico que surja en los jóvenes, incorporarlos
al sistema o conducirlos hacia un cinismo inocuo, apartar su atención de los
problemas sociales. (Prieto, 2022).
Actualmente se
presenta una paradoja entre los rápidos instrumentos de que se dispone para la
formación cultural y el retroceso en los paradigmas de tradición humanista.
Existe un consumo masivo y acrítico de subproductos culturales, propiciado por
la utilización de las denominadas nuevas tecnologías; en ellas los jóvenes se
manifiestan no solo como grupo hegemónico, que se identifica y construye su
realidad con el empleo de la red de redes, sino que además, con su uso
indiscriminado y acrítico, se van construyendo una representación distorsionada
de la realidad, del momento histórico que se vive y de la dirección y la
iniciativa que debe guiar el necesario cambio social, exigido por el nuevo
contexto. Pues no solo desinforma, sino que quita la capacidad de pensar, lo que
es más grave aún, porque te crea reflejos condicionados.
Todo esto
acontece en un momento particularmente complejo, cuando los enemigos nos están
aplicando la lógica imperialista de asfixia económica para provocar desaliento,
un estallido social que destruya la Revolución, apoyada por una enorme
estrategia de subversión político-ideológica, con una terrible campaña
mediática de descrédito de la Revolución Cubana y con un intenso programa de
colonización cultural. Todas estas realidades exigen reflexionar cómo desde la
educación, se puede aportar a la lucha contra esa colonización cultural que se
quiere imponer.
Hay niños y
jóvenes que viven una situación social del desarrollo totalmente diferente, que
afrontan una realidad distinta, expuestos a un ultraliberalismo de la
información, que provoca la sospecha, dudas, el relativismo moral, la
impaciencia, el aburrimiento; a una desenfrenada variabilidad de las
representaciones de la realidad y del mundo, dejando obsoletos los conceptos de
obediencia, inocencia, ignorancia.
En tal
sentido, se hace necesario construir y reconfigurar las formas de educar,
ampliando el horizonte cultural de los profesionales de la educación, empezando
por los docentes y cuadros de dirección. El antídoto es desarrollar un
pensamiento crítico profundo, con capacidad de discernimiento ante el orden
hegemónico que se pretende imponer, para la transformación.
Entre otros
desafíos, de lo que se trata es de cómo, a través de los procesos educativos,
se enfrenta la contaminación de odio, de comportamientos indecentes, banales y
vulgares que buscan influir en nuestros jóvenes, como parte de la estrategia de
destruir a la Revolución. Una prioridad principal lo constituye la
transformación digital, que es más que la informatización, es una manera
distinta de hacer, pensar, concebir, organizar los procesos, apoyándonos en las
tecnologías de la información y las comunicaciones. Pero “la introducción de
las tecnologías de la información y la comunicación en el proceso de formación
de los estudiantes supone la preparación teórico-metodológica de los docentes
para asumir los cambios en las concepciones de la práctica educativa.” (Hernández,
J.M., 2023)
A las
instituciones educativas, entre otros espacios de socialización, corresponde la
conformación de “comunidades virtuales” en las cuales los estudiantes se
agrupan, comparten experiencias y contenidos afines, y están pendientes de los
perfiles y estados de WhatsApp de sus compañeros y de sus maestros. No hay que
subestimar la influencia que pueden ejercer los educadores mediante la utilización
de las redes sociales. Máxime cuando “la tecnología está alterando (recableando) nuestros cerebros. Las herramientas que
utilizamos definen y moldean nuestro pensamiento. Muchos de los procesos
manejados previamente por las teorías de aprendizaje (en especial los que se
refieren al procesamiento cognitivo de información) pueden ser ahora
realizados, o apoyados, por la tecnología. Saber cómo y saber qué están siendo
complementados con saber dónde (la comprensión de dónde encontrar el
conocimiento requerido).No obstante, varios concuerdan
en que el profesorado reconoce tener grandes carencias en relación con la formación para el uso
didáctico medios y para el diseño y producción de materiale,
sin embargo, se reconoce que a pesar de la incertidumbre la educación virtual
ha renovad los procesos de enseñanza- aprendizaje.” (Fundora,
Rodríguez y Reiné, 2023, pg. 158)
Otra
prioridad de la educación en los tiempos que corren, es la necesidad de
desarrollar un pensamiento crítico en nuestros estudiantes. La cuestión
esencial no está en prohibir sino en que los jóvenes sean capaces de asumir
posiciones frente a los diferentes contenidos y estén preparados para descubrir
las trampas de la colonización cultural. Sin embargo, se pudo constatar como
resultado de las encuestas aplicadas que se percibe en ciertos directivos y
profesionales de la educación y en jóvenes que se forman como docentes, que
existen insuficiencias en el análisis crítico de los procesos y fenómenos
sociales, políticos y culturales contemporáneos; presentan dificultades para
examinar ideas a profundidad, detectar, analizar y sostener argumentos,
describir métodos y resultados, deteniéndose en las etapas, justificar
procedimientos e interrelacionar juicios; así como la carencia de argumentos
propios para dar respuestas integrales a problemáticas profesionales y
sociales, lo cual contrasta con la necesidad de alcanzar niveles
cualitativamente superiores de desarrollo del pensamiento reflexivo y crítico
en correspondencia con los desafíos ideológicos, culturales y políticos del
presente y el futuro de la nación.
Atendiendo a
lo anterior se ha venido trabajando en las prioridades y conceptos que imponen
los nuevos tiempos a la educación cubana, dando continuidad al proceso del III
perfeccionamiento educacional, para ello se han incorporado un conjunto de
acciones en la práctica que potencian el desarrollo de talleres a nivel
provincial, municipal y de manera más directa en las instituciones educativas;
los cuales han contribuido a la preparación de los cuadros y docentes para
llevar a cabo su labor en un complejo contexto de crisis económica y de
colonización cultural. En todo ello ha estado presente el pensamiento de Fidel
sobre la labor integrada entre educación y cultura, y de manera más estratégica,
la formación patriótica y revolucionaria de las nuevas generaciones.
Se insistió
en la necesidad de que nuestros discursos en las aulas y fuera de ellas, es
decir, en las calles y las plataformas digitales, toquen la sensibilidad de los
jóvenes y despierten emociones a favor de nuestra causa revolucionaria, que
impregnados de ética fomenten valores en línea con el proyecto socialista; pero
también se insistió en que hay que atender y elevar los recursos estéticos.
Dentro del
sistema de trabajo de la Dirección General de Educación se propuso jerarquizar
nuevas actividades que promovieran la preparación cultural de los profesores y
cuadros, para el desarrollo de una cultura general integral y la formación
ideológica de la juventud; lo cual es un imperativo de esta época si se quieren
lograr resultados favorables frente a la colonización cultural.
En los Lineamientos
de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución y en los
Objetivos de la Primera Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba, se
hace énfasis en elevar el papel de la educación e integrar las influencias
educativas de la familia, la escuela y la comunidad. Se orienta intensificar la
atención a las instituciones educativas como centros de formación en valores,
donde el ejemplo y la ética del personal docente, su idoneidad y preparación
integral, resultan decisivos.
Un factor
determinante para afrontar los retos que plantea la colonización cultural, son
las transformaciones que deben producirse en la conducción del sistema nacional
de educación; la inserción de las instituciones educativas en su contexto
comunitario; la elevación de la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje;
estructurando el proceso pedagógico sobre la base de los avances de las
Ciencias de la Educación; con la aplicación efectiva del método científico y la
innovación, de manera que directivos y docentes estén cada vez más preparados
para afrontar los complejos problemas del aula, de la escuela; con la
implicación de las familias y la comunidad. Al trabajar de esta manera, la
escuela se convierte en un potencial de transformación de la propia sociedad. Sin
embargo, es necesario tener en cuenta que, junto a las familias, los maestros y
las instituciones educativas, los ciudadanos y en particular los jóvenes, reciben
la influencia de la publicidad comercial y la llamada industria del
entretenimiento, con un espectro de opciones que los avances tecnológicos han
multiplicado y que ejercen un influjo preponderante en las nuevas generaciones. De ahí que, entre los retos para los docentes del futuro
y las instituciones de formación, está la de capacitarlos para usar las
tecnologías.
Este desafío no admite respuestas
simplificadas, ni puramente emocionales. Hay que ejercitarse en pensar, en
argumentar, en razonar, en ver la realidad en su devenir y en toda su
complejidad, más allá de las coyunturas. Comprender la lectura en el contexto
en que converge lo digital, al cambiar la dinámica del ecosistema de comunicación
contemporáneo, y
más allá de la tecnología, es un modo de hacer y participar.
La urgencia
de promover el pensamiento auténtico, revolucionario, antimperialista, antianexionista y anticolonialista y, a la vez, consolidar
los valores del socialismo, es una de las misiones impostergables para los
profesionales de la educación en el contexto actual. Salvar lo más auténtico de
la cultura nacional, desde la defensa de la historia y el patrimonio, hasta el
reconocimiento consciente del legado de los héroes y mártires de la Patria. Ante
esta realidad, resulta válido reconocer el primer deber del educador que es
formar seres humanos felices, dignos, dotados de conciencia crítica,
participantes activos en el desafío permanente de perfeccionar el socialismo. Cuba
atraviesa por un singular momento de su historia, entre las necesarias
transformaciones económicas y sociales emprendidas para perfeccionar el
socialismo, emergió primero, con Obama, un escenario de cierta apertura al
restablecimiento de las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos de
América, que entró en franco retroceso y creciente hostilidad en la era Trump,
acrecentado en el mandato de Biden y en el reciente
segundo mandato de Trump. Al desmedido recrudecimiento del bloqueo se unen las
consecuencias de la pandemia de Covid-19 y el despliegue de una real guerra de
conquista y colonización cultural que se libra en el terreno de los valores y
de la ideología, enfilada hacia las nuevas generaciones de cubanos.
Hace algún
tiempo se viene manifestando una descomunal guerra simbólica a nivel mundial,
por lo que resulta impostergable ganar conciencia de ello, sobre todo en las
nuevas generaciones, pues el principal objetivo es la juventud; y reforzar en
el imaginario social nuestros símbolos, tradiciones y cultura nacionales.
Retomando a la investigadora británica Stonor
(2013), el paradigma central
desde la guerra fría no era militar ni económico y ni siquiera estrictamente
político. Esta guerra es y sigue siendo una batalla por la mente de los hombres,
una batalla de las ideas. En estas circunstancias, en que la estrategia
mediática es cada vez más el caballo de Troya imperial contra la nación cubana,
es necesario retomar la estrategia martiana de que, ante el plan del enemigo de
enconarnos, dispensarnos, dividirnos, ahogarnos, hay que enfrentarse con otro,
que es el de mostrar la altura, apretarnos, juntarnos, burlarlo, para hacer a
nuestra patria libre.
Es urgente
proyectar estrategias dirigidas a enfrentar el egoísmo, y toda acción enemiga
que menoscabe los valores, la identidad y la cultura nacional, pues la dominación
colonial incluye la producción del imaginario. (Fajardo et al, 2023, p. 3)
Particular
importancia, respecto a la formación y superación de los profesionales de la
educación, como un problema social de la ciencia, tiene la convocatoria
realizada por el Partido
Comunista de Cuba de afianzar la cultura anticapitalista y
antimperialista, frente al individualismo, el egoísmo, el afán de lucro, la
banalidad y la exacerbación del consumismo. Enfrentar las tendencias derrotistas,
precapitalistas, neoanexionistas y el deslumbramiento
colonizado ante los modelos hegemónicos, es una tarea principal de la
educación. Hay que renovar los medios y vías de hacer llegar a los jóvenes una
cultura antimperialista y anticolonialista. Es necesario fomentar un pensamiento
crítico en torno a los discursos hegemónicos que manipulan las opiniones y
emociones, provocan amnesia cultural e histórica, desfiguran o borran la
memoria colectiva de los pueblos del Sur y promueven el complejo de inferioridad
típico del colonizado ante la cultura “superior” de las metrópolis. Es que para
actuar tenemos que luchar al unísono por resolver los problemas económicos y al
mismo tiempo, promover los sentimientos, las emociones y, en general, los
valores espirituales. La gente tiene que sentirse asociada, partícipe de
proyectos y programas que le resulten individual y socialmente útiles.
En línea con
estudios actuales del tema, entre ellos Madruga (2024), Arés
(2023), Prieto (2022), el antídoto es crear una cultura de resistencia y
subversión al orden hegemónico, pero ello exige organizar entornos escolares,
familiares y comunitarios que generen un sujeto activo, reflexivo, con
capacidad de discernimiento, de desentrañar contradicciones, con una ética no
discriminatoria y emancipadora. Eso solo se logra con cambios sustanciales en
los modos de educar y con un conjunto de influencias sinérgicas más allá de la
escuela. Para hacer frente a la colonización cultural se requiere el fortalecimiento
y la articulación de las instituciones, los medios de comunicación social, las
organizaciones sociales y de masas, en particular de la diversidad de actores
(los comunicadores, profesionales de la educación, artistas), y de muchos otros
que contribuyen directa o indirectamente a la formación cultural del pueblo.
No se puede
formar al ciudadano del presente en una urna de cristal. Hace falta siempre la
historia oficial de los acontecimientos; antes de que la cuente el enemigo se
debe narrar desde la óptica propia, para evitar confusiones, manipulaciones y
tergiversaciones. Se debe tener una visión crítica, descolonizadora y esto solo
se puede lograr con educación y cultura, como reiterara y aplicara
consecuentemente en más de una ocasión Fidel Castro Ruz. Hay que buscar otras
formas de comunicación que sean realmente sorprendentes.
Como ha
señalado Miguel Díaz-Canel Bermúdez, todas estas realidades llevan una mirada
desde los procesos educativos que nos permitan interpretarlas y marcar
prioridades para el sistema educacional. ¿Qué pretenden con el coloniaje cultural?
Bueno, que los pueblos, en particular el nuestro, renuncie a sus esencias, a su
cultura_ en su concepto más amplio_, renuncie a su historia, vea como obsoleto
los valores y las esencias de la formación de la nacionalidad cubana, para que
entonces rompamos con eso y aceptmos sus paradisgmas. (Díaz-Canel, 2023).
Ante esos
desafíos se requiere transformar y ajustar a los nuevos tiempos la enseñanza de
la Educación para la vida ciudadana, la Historia y la Cultura Política, de
manera que estas aporten verdaderamente a la formación integral de las nuevas
generaciones. Tenemos, a su vez, que analizar cómo influimos más en el gusto
estético de nuestros niños, adolescentes y jóvenes. Deben generarse acciones
educativas y culturales de profundo contenido ideológico y humanista, la
enseñanza del marxismo y la historia, la vida y obra del Fidel Castro, los
programas contra el racismo y la discriminación, el adelanto de la mujer, la
prevención y atención social, la democracia y la institucionalidad, así como la
gestión integral de la comunicación social. Y se impone leer a Martí en clave
descolonizadora.
Derivado de
la sistematización y de los análisis de los resultados, los docentes y directivos consideran algunas vías de preparación, entre
estas las clases con calidad, acciones de preparación política-ideológica, el
trabajo de las cátedras honoríficas, los concursos, la elaboración de
materiales audiovisuales, el intercambio con especialistas, conferencias,
seminarios, talleres, paneles, mesas redondas, trabajo con la familia, diálogos
abiertos y de generaciones, videoconferencias, visitas a museos, instituciones
culturales y lugares históricos, así como el activismo en las redes sociales
digitales.
El empleo
selectivo y conveniente de los recursos tecnológicos y digitales didácticos
multimediales, así como de las redes sociales digitales son vías y medios que
deben dinamizar los procesos educativos que se dan integrado con la familia
desde la Escuela como la entidad cultural más importante de la comunidad y los
demás factores comunitarios resultado
Las vías de preparación se
refieren a las diferentes formas en que se pueden preparar a estos directivos y
docentes para su desempeño descolonizador. Cada vía tiene objetivos específicos,
ventajas y desventajas, y es importante seleccionar la vía adecuada en función
del diagnóstico y de la naturaleza de los temas que se tratan y los contextos
donde se aplican.
.Se
proponen algunas vías de preparación de docentes y directivos para enfrentar la
colonización cultural, estas deben ser novedosas para orientar la realización
de actividades desde la práctica educativa:
Estas vías
responderán a las necesidades de la práctica educativa, por cuanto en ella
surgen constantemente situaciones en que es necesario ofrecer orientaciones
metodológicas, se deben crear actividades educativas incentivadoras,
motivantes, flexibles, dinámicas y encaminadas a enriquecer, tanto la teoría
pedagógica como la práctica.
Conclusiones
Los
desafíos que plantea la colonización cultural a la formación de los
profesionales de la educación, ha sido un tema insuficientemente abordado. Sin
embargo, es un problema complejo que requiere soluciones con un enfoque más
integral y multifacético: lo cual lo convierte en un tema de gran significación
para la filosofía, la sociología, las ciencias de la cultura, las ciencias de
la educación, entre otras; y cuya solución requiere de la investigación
científica, desde diferentes aristas. Es necesario organizar todas las acciones
teniendo en cuenta la unidad e integración entre escuela, familia y comunidad en
un escenario marcado por el impacto de las tecnologías de la información y las
comunicaciones; el cual, inobjetablemente, hay que tener en cuenta. Debemos ser
capaces de convertir a toda la sociedad en una gran escuela, de manera que
todos los agentes socializadores comprendan la importante misión que tiene la
educación de nuestra ciudadanía.
Referencias Bibliográficas
Betto, F. (2025). Los
retos de educar en tiempos de reconstrucción y resistencia [Conferencia
magistral]. XIX Congreso Internacional Pedagogía 2025, La Habana, Cuba. https://www.cubainformacion.tv/cuba/20250214/114046/114046-concluye-en-cuba-xix-congreso-internacional-pedagogia-2025-fotos
Cardona Toro, J. (2020). La descolonización cultural,
hacia el encuentro de una identidad latinoamericana desde los aportes del
pensamiento de Enrique Dussel [Tesis de maestría, Universidad Nacional
Abierta y a Distancia]. Repositorio UNAD. https://repository.unad.edu.co/handle/10596/38060
Castro Ruz, F. (1998). Lo primero que hay que salvar:
Intervención realizada durante los debates del VI Congreso de la UNEAC, 5 de
diciembre de 1998. Ediciones Unión. https://www.lajiribilla.cu/fidel-y-la-cultura-2/
Díaz-Canel, M. (2023, 11 de agosto). Curso escolar
2023-2024: retador y de cambios. Granma. https://www.granma.cu/cuba/2023-08-11/curso-escolar-2023-2024-retador-y-de-cambios
Fajardo López, T., Barroso Fontanals, M. E., Pacios Dorado, J. L., & Betancourt Alfaro, H. (2023).
Martí contra la colonización cultural de América Latina. Filosofía, Historia
y Salud, 1(3), 3. https://revfhs.sld.cu/index.php/fhs/article/view/154
Fundora, P., Reiné, Y.,
& Rodríguez, L. R. (2022). El desarrollo del idioma inglés a través del
uso de las TIC. https://www.eumed.net/uploads/articulos/1a759853494e96c3ea7405156a91e40e.pdf
Godoy, C. (2020). Colonización, colonialidad y cultura. Historia y pensamiento
latinoamericano. Centro de Estudios de Integración Latinoamericana Manuel
Ugarte. https://revistaallaite.unla.edu.ar/157/colonizaci-n-colonialidad-y-cultura
Hernández, J. M. (2023). La preparación del docente para
la formación en interpretación del patrimonio: Virtualización y metodologías
activas. Revista Atenas. https://atenas.umcc.cu
Madruga Torres, D. T., Pérez Cabeza, I. O., & Reyes
Aguilar, J. (Eds.). (2024). La nación como destino: Apuntes
teórico-contextuales para enfrentar sin histeria la colonización cultural.
Universidad Central Martha Abreu de Las Villas, Editorial Samuel Feijóo & Centro Provincial de Superación para la
Cultura Ángel Román González Borrell. https://dspace.uclv.edu.cu/server/api/core/bitstreams/3660c432-9944-425b-9f22-3717e7354837/content
Prieto, A. (2022). Programa para enfrentar la
colonización cultural "Sembrar ideas, sembrar conciencia".
Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos. https://www.ics.gob.cu/programa_des_local/programa-nacional-contra-la-colonizacion-cultural/
Stonor Saunders, F.
(2013). La CIA y la guerra fría cultural. Editorial de Ciencias Sociales. http://www.archivochile.cl/Imperialismo/us_contra_pueb/UScontrapuebl0007.pdf
Contribución de los autores
Conceptualización: Roilán
Rodríguez Barbán.
Investigación: Roilán
Rodríguez Barbán
Metodología: Roilán
Rodríguez Barbán
Recursos: Roilán
Rodríguez Barbán
Supervisión: Roilán
Rodríguez Barbán
Validación: Roilán
Rodríguez Barbán
Visualización: Roilán
Rodríguez Barbán
Redacción – borrador original: Roilán
Rodríguez Barbán
Redacción – revisión y edición: Roilán Rodríguez Barbán
Declaración de originalidad y conflictos de interés
El/los autor/es declara/n que
el artículo: Educación para la descolonización cultural: una necesidad
impostergable
Que el artículo es inédito, derivado de investigaciones y no está
postulando para su publicación en ninguna otra revista simultáneamente.
A continuación, presento los nombres y firmas de los autores, que
certifican la aprobación y conformidad con el artículo enviado.
Autores
Roilán
Rodríguez Barbán.
Revista Científica Pedagógica “Horizonte Pedagógico”. Vol. 15. Artículo de investigación |