Educación para la descolonización cultural: una necesidad impostergable

Education for cultural decolonization: is an urgent need

Recibido: 29/11/2025 | Aceptado: 09/02/2026 | Publicado: 04/03/2026

Roilán Rodríguez Barbán.

 

1 Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona, La Habana, Cuba. roilanrodriguez1976@gmail.com ORCID: https://orcid.org/0009-0000-3799-7455   

 


Resumen:

La investigación resalta la importancia de la Educación para la descolonización cultural en el momento actual. Desde el sistema de dominación imperialista, se produce una avalancha contra la cultura de las naciones más desfavorecidas, sustentada en la ciencia, la tecnología y la innovación, situación evidenciada en la generación de mecanismos de colonización. Los retos que plantea la colonización cultural en la formación de educadores, ha sido insuficientemente abordado, pero es un problema complejo que requiere soluciones con enfoque integral y multifacético desde la investigación científica de gran significación para las ciencias de la cultura, y las ciencias de la educación. El objetivo principal del artículo es proponer vías para enfrentar la colonización cultural en el contexto de la capital de Cuba. Como resultado, se concluye la indagación teórica sobre un tema de urgencia en la contemporaneidad; a través de los métodos histórico y lógico; analítico-sintético, y el inductivo-deductivo, desde lo empírico, la observación y el análisis documental, se arriba a conclusiones a las que una vez que se han puesto en práctica acciones de preparación con docentes y directivos de la educación en La Habana. Se ha logrado consenso, en lo necesario de la superación y actualización permanente, ajustando los nuevos tiempos a la enseñanza de la Educación Cívica, la Historia y la Cultura Política, y su influencia en el gusto estético de niños, adolescentes y jóvenes, y en generar acciones educativas y culturales de profundo contenido ideológico y humanista, que desarrollen la sensibilidad y la autoestima.

Palabras claves: educación, cultura, colonización, guerra cultural

 

ABSTRACT

The research highlights the importance of Education for Cultural Decolonization at the current time. From the system of imperialist domination, there is an avalanche against the culture of the most disadvantaged nations, supported by science, technology and innovation, a situation evidenced in the generation of colonization mechanisms. The challenges that cultural colonization poses to the training of educators have been insufficiently addressed, but it is a complex problem that requires solutions with a comprehensive and multifaceted approach from scientific research of great significance for the cultural sciences and the educational sciences. The main objective of the article is to propose some ways to confront this phenomenon of cultural colonization in the context of the capital of Cuba. As a result, the theoretical investigation on a topic of urgency in contemporary times is concluded, as well as the conclusions reached once preparation actions have been put into practice with teachers and education directors in Havana (Havana City). Above all, consensus has been achieved on the need for permanent improvement and updating, on adjusting the teaching of Civic Education, History and Political Culture to new times, on influencing the aesthetic taste of children, adolescents and young people, and on generating educational and cultural actions with deep ideological and humanistic content, that develop sensitivity and self-esteem.

Keywords: education, culture, colonization, cultural war.

 

 

 

 

 

 

 


 

Introducción

La colonización cultural está asociada a la imposición planetaria de modelos culturales y patrones de vida por parte de potencias imperialistas. Esta “globocolonización” como le llama Frei Betto, se produce a través de la influencia permanente y seductora de la prensa plana, digital y televisiva, de la propaganda comercial, de programas de entretenimiento, reality shows, videojuegos, dibujos animados, los fetiches de la industria de la moda, influencers y “famosos”. Este fenómeno cultural arrasa las identidades nacionales, la memoria colectiva de naciones y comunidades, sus símbolos, sus raíces, estimula la amnesia cultural e histórica, vacía de sentido los conceptos patria, pueblo, nación y promueve el complejo de inferioridad típico del colonizado ante la “cultura superior” de colonizadores. “Tenemos que reconstruir la sociedad con las pedagogías que abren costuras en el sistema de dominación y opresión. Cuba sabe que la educación permite dotar a ciudadanos de conciencia crítica y participativa”. (Betto, 2025)

Uno de los objetivos de esta cruzada colonizadora consiste en hacer creer, a los consumidores de sus productos, que tienen la libertad de escoger entre una infinidad de opciones; en realidad, sus decisiones han sido previamente inducidas desde los laboratorios que modelan los gustos y los estereotipos vinculados a triunfadores y perdedores, a lo moderno, a lo divertido, lo novedoso y lo sexy. La colonización cultural propone rechazar todo desafío intelectual de cierta complejidad, se pretende que se rinda culto a la simplificación, a la superficialidad, al vivir el presente, a borrar el pasado y a no pensar en el futuro, al consumismo como único camino hacia la felicidad. Se convoca a practicar el más despiadado individualismo, a pensar únicamente en salvarse sin tener en cuenta a los demás, a desechar las soluciones colectivas, a convivir con la idea de que todo individuo llega a su meta gracias a la derrota de otros.

Para hacer frente a la globocolonización resulta imprescindible fortalecer la articulación efectiva de instituciones y organizaciones, comunicadores, maestros, instructores de arte, intelectuales, artistas y demás actores que contribuyan directa o indirectamente a la formación cultural del pueblo. Urge lograr que las fuerzas revolucionarias de la cultura trabajen de manera más coherente, promoviendo el ejercicio del pensamiento en medio de un mundo muy frívolo y de una creciente crisis cultural y así lograr la descolonización o liberación cultural. (Cardona, 2020)

En la lucha contra los patrones coloniales, la escuela desempeña un papel decisivo, pero hay que tener en cuenta que los niños, adolescentes y jóvenes reciben una enseñanza paralela y a menudo contradictoria con respecto a lo que ofrecen los maestros. Para las nuevas generaciones las redes digitales no son solo una plataforma o un canal de comunicación, significan una extensión de lo real llevada al mundo virtual, por ello, es vital seguir promoviendo espacios para formar un público capaz de evaluar con una distancia crítica el ámbito de las redes digitales y los productos de la industria hegemónica del entretenimiento. Hay que estudiar a fondo y difundir la obra de José Martí y de Fidel Castro, Ernesto Guevara, y también la de Fernando Ortiz, Nicolás Guillén, Alejo Carpentier, José Lezama Lima y Roberto Fernández Retamar, Armando Hart Dávalos, entre otros, todos indispensables en el pensamiento cubano de la descolonización. Y al decir de investigadores cubanos y latinoamericanos la tradición teórica que emplea las categorías colonización-descolonización cultural en la región está lejos de agotarse y se considera a la educación un ámbito privilegiado para la reproducción de la colonización cultural. (Godoy, C., 2020)

Fidel Castro Ruz, de manera magistral, habló más de una vez sobre los peligros de la globalización cultural, la consideró el más poderoso instrumento de dominación del imperialismo,

“porque se ve con toda claridad que (…) con la globalización neoliberal la globalización de la cultura, fundamentalmente en manos de Estados Unidos (…) Ya no es el ataque a las culturas (…) sino priorizadas inversiones y priorizado el programa de dominio sobre todos estos medios de divulgación masiva, medios audiovisuales, con un consciente muy consciente y deliberado propósito de dominación mundial.” Emanciparse con los propios esfuerzos, es este el único y mejor camino para mantenerse descolonizado. (Castro, 1998, p. 133)

Habría que empezar reconociendo que se vive en medio de una crisis cultural. Los paradigmas de la tradición cultural humanista están en franco retroceso frente a la avalancha irresistible de una industria del entretenimiento que no reconoce jerarquías, que ha reducido el arte definitivamente a la condición de la mercancía más vulgar, que no reconoce a los clásicos, que asocia lo artísticamente valioso con subproductos, con fetiches vacíos, con símbolos de la mayor estupidez y frivolidad, y que va más allá en su afán caótico, mezcla realidad y ficción, historia y leyenda y crea vertiginosamente nuevos mitos y recicla otros, en el torbellino de un espectáculo permanente concebido solo para vender y divertir. (Prieto, 2022)

¿Cómo hacer frente a este fenómeno de la colonización cultural en el ámbito educativo? Se pretende con este artículo proponer vías para enfrentar este fenómeno de la colonización cultural en el contexto de la capital de Cuba, al exponer los principales resultados a los que ha arribado el autor ante esta interrogante, luego de las indagaciones empíricas y teóricas y de las aplicaciones prácticas de la estrategia de preparación a docentes y directivos de la educación en La Habana, lo que responde actualmente a un Programa Nacional que promueve las raíces y el patrimonio nacional. (Prieto, 2022)

Materiales y métodos

 La investigación se sustenta en el método general dialéctico-materialista y se integran los métodos del nivel teórico y empírico, entre ellos fueron empleados el histórico y lógico, para hacer el estudio de los referentes teóricos que sustentan el fenómeno de la globalización de la cultura y de la preparación de los docentes y los cuadros educacionales de la Capital cubana hasta la actualidad, en el contexto de la colonización cultural. El analítico-sintético, y el inductivo-deductivo, permitieron el razonamiento para arribar a generalizaciones teóricas y deducciones sobre la preparación de los docentes y cuadros educacionales y de manera específica en el contexto de la colonización cultural, al reflejar lo común, lo generalizador y obtener conclusiones propias según el objeto de estudio.

Fueron necesarios, desde lo empírico, el análisis de fuente documental, la entrevista y la encuesta, para conocer el estado del problema, sus antecedentes, regularidades presentes en los diferentes documentos consultados, estrategias planteadas, resultados de investigaciones y para realizar un análisis objetivo, científico y real de la propuesta de investigación. Finalmente se fue recogiendo un testimonio iconográfico, con nota al pie que sirvió de registro de datos y  que pretendió recoger las principales acciones realizadas para la preparación de docentes y directivos orientada al desarrollo de la educación para la descolonización cultural. Esto favoreció recepcionar las opiniones o valoraciones sobre la preparación de los docentes y cuadros orientada a la descolonización cultural. La técnica de recolección de información utilizada fue el testimonio participante. Estos registros permitieron constatar la existencia de criterios, conocimientos, grado de satisfacción de los docentes y los cuadros educacionales; a través de indicadores que demuestren el nivel de preparación de estos en el contexto de la colonización cultural.

Los instrumentos aplicados a los cuadros y directivos, arrojaron resultados en la investigación, que permitieron proponer vías para enfrentar la colonización cultural en el contexto de la capital de Cuba, todo ello con una amplia generalización, pues se escogió de manera intencional, de una población de 1 250 cuadros educacionales de La Habana, al 100% de los 50 cuadros educacionales de la estructura provincial ampliada, y de los directores municipales de La Habana, al 100% de directores de centros educativos del municipio Marianao y a una muestra representativa del 15% del resto de los municipios (Ver galerada Instrumentos).

Resultados y discusión

Ante las circunstancias actuales, posicionarse teóricamente con el enfoque social de la ciencia, la tecnología y la innovación, contribuye a superar la concepción positivista de la filosofía de la ciencia acerca del conocimiento y el aprendizaje. Además, favorece reflexionar críticamente sobre cómo en sentido general la ciencia, la tecnología y la innovación, aunque han contribuido a mejorar la calidad de vida y el desarrollo de los pueblos, en no pocos casos se ha usado para producir armamentos, sustancias devastadoras y mecanismos de manipulación y colonización cultural, situación ampliamente evidenciada a partir de la tercera década del siglo XX y acentuada en la actualidad.

La sociedad cubana no está ajena a este mundo contradictorio, signado por el hegemonismo imperialista, en medio de una crisis mundial agudizada por la pandemia COVID -19, que abarca todas las esferas de la sociedad, y hace más compleja la situación económica, política y social del país, impactando negativamente en las condiciones de vida del pueblo y en el comportamiento de las personas. Para ello se valen de un potente aparato de reproducción ideológica con grandes conglomerados de medios de comunicación, recursos materiales y financieros que inciden en las ideas, valores y modos de ser y actuar. ¿Qué hacer entonces frente a esta dolorosa, pero innegable certeza? Aflora con fuerza mayor la importancia que reviste la formación de las nuevas generaciones y en especial, la preparación de los maestros y de los cuadros educacionales. Nunca antes se había sufrido una crisis cultural y ética tan devastadora. La propaganda mediática, junto a la incesante publicidad comercial generan reflejos condicionados que afectan la capacidad de pensar.

La situación inicial del objeto, a partir de los resultados obtenidos con la entrevista grupal (30) y encuesta aplicada (717) a directivos y docentes de la Capital, lo que permite identificar las insuficiencias y carencias que avalan la pertinencia de ofrecer vías para socializar una concepción de la educación para la descolonización cultural.

En primer lugar, el estudio de documentos arroja que, si bien en el Sistema de Trabajo de la Dirección General de Educación en La Habana se propician espacios importantes para la preparación de directivos y docentes, en la práctica se impone la necesidad de perfeccionarlo, fortaleciendo los ya existentes e incorporando nuevos escenarios que contribuyeran a preparar a los mismos en lo referido, fundamentalmente, a la Educación para la descolonización cultural.

Se realizó la entrevista grupal a una muestra de 30 docentes y directivos educacionales de la provincia, incluidos los directores generales de los municipios (Ver galerada Instrumentos).

Se aplicó la encuesta a 794 docentes y directivos educacionales, el 62 % de la población total, incluido los 15 directores generales municipales y el consejo de dirección general de educación (Ver galerada Instrumentos).

Al indagar sobre el nivel de satisfacción de los docentes y directivos educacionales con la preparación de estos para desarrollar su labor en el contexto de la colonización cultural. De los 717 docentes y directivos educacionales encuestados en los municipios, sólo 279 (39 %) se sienten satisfechos con sus conocimientos sobre el fenómeno de la colonización cultural. Esto contrasta con los directivos provinciales que es solo el 21 %. El 48,2 % de los docentes y directivos educacionales a nivel de municipio se sienten algo satisfecho, en el nivel provincial es el 74 %.

El 52,1% de los docentes y directivos educacionales en el nivel municipal consideran estar algo satisfecho con su preparación integral como docentes y directivos para desarrollar su labor en el contexto de la colonización cultural, en el nivel provincial es el 63,3%.

Sin embargo, esto contrasta con que el 45,3 % de los docentes y directivos educacionales en el nivel municipal considera estar preparado y actualizado culturalmente para el ejercicio de su responsabilidad, acorde con el momento actual. Se comporta de manera similar en el nivel provincial con el 45,4%.

El 45,3 % de los docentes y directivos a nivel municipal muestra satisfacción con las acciones de preparación recibidas sobre este tema, que han sido lideradas por el Partido, en conjunto con la Dirección General de Educación, en el nivel provincial es un 49,3 %, lo que evidencia la necesidad de incrementar las acciones de preparación en los municipios y de manera más específica en las instituciones educativas.

De los 717 docentes y directivos educacionales encuestados a nivel municipal, solo 18 manifestaron insatisfacción con las acciones de preparación recibidas sobre este tema, que han sido lideradas por el Partido, en conjunto con la Dirección General de Educación, y a nivel provincial, ninguno. Todo ello refuerza el valor de las acciones que se han venido instrumentando en la provincia.  

A la interrogante de si se considera necesario profundizar en la preparación de los docentes y directivos educacionales para desarrollar la labor en el contexto de la colonización cultural, el 65, 5% de los docentes y directivos encuestados a nivel municipal consideran que es necesario una mayor conciencia en el escenario educativo de los riesgos que implica el fenómeno de la colonización cultural. A nivel provincial lo considera el 81,8 %.

El 62,3 % de los docentes y directivos educacionales a nivel municipal considera que deben haber más investigaciones que aporten a la preparación de estos en el contexto de la colonización cultural. A nivel provincial lo considera el 79,2 %. Todo ello reafirma la pertinencia de esta investigación.

El 48,2 % de los docentes y directivos educacionales a nivel municipal consideran que se necesitan nuevas vías y formas de preparación en el contexto de la colonización cultural.  A nivel provincial lo considera el 57,1 %.

Entre las vías y formas de preparación que consideran los docentes y directivos encuestados están las clases con calidad, acciones de preparación política-ideológica, el trabajo de las cátedras honoríficas, los concursos, la elaboración de materiales audiovisuales, el intercambio con especialistas, conferencias, seminarios, talleres, paneles, mesas redondas, trabajo con la familia, diálogos abiertos y de generaciones, videoconferencias, visitas a museos, instituciones culturales y lugares históricos, así como el activismo en las redes sociales digitales.

Un hallazgo clave fue que existe una brecha significativa entre niveles municipal y provincial en cuanto a satisfacción y preparación, aunque ambos muestran carencias.

Las indagaciones realizadas ponen de manifiesto que algunos de los profesionales de la educación y en los jóvenes que se forman como docentes, existen insuficiencias en el análisis crítico de los procesos y fenómenos sociales, políticos y culturales contemporáneos, se presentan dificultades para examinar ideas a profundidad, detectar, analizar y sostener argumentos, describir métodos y resultados, deteniéndose en las etapas, justificar procedimientos e interrelacionar juicios, así como la  carencia de argumentos propios para dar respuestas integrales a problemáticas profesionales y sociales, lo cual contrasta con la necesidad de alcanzar niveles cualitativamente superiores de desarrollo del pensamiento reflexivo y crítico en correspondencia con los desafíos ideológicos, culturales y políticos del presente y el futuro de la nación.  Se impone, que la preparación de los docentes y directivos educacionales en el contexto de la colonización cultural es urgente, pertinente y estratégica para el país.

Se ofrecen las vías de su socialización y los criterios de los sujetos participantes en las actividades de preparación a directivos y docentes realizadas en la capital habanera. Los instrumentos aplicados a los cuadros y directivos, arrojaron resultados acerca de la conducta de no pocos adolescentes y jóvenes de rechazo o indiferencia a los temas político- ideológicos, la apatía, el consumo desmedido de las redes digitales, la desconexión y enajenación de la realidad, el desafuero por patrones coloniales y seudoculturales que se convierten en sus principales paradigmas y modelos a imitar, el desconocimiento de aspectos esenciales de nuestra historia e identidad, esto por una parte y la preparación e influencia de los profesionales de la educación,  muchas veces no está acorde con el contexto actual.

Esto tiene lugar en un contexto global en el siglo XXI que se presenta signado por una vertiginosa revolución de la ciencia, la tecnología y la innovación, con su inevitable impacto en la sociedad del conocimiento, la información y las comunicaciones. El planeta está sometido a la influencia de la industria cultural hegemónica, que arrasa las identidades nacionales e impone patrones de vida basados en la exaltación del capitalismo, y en particular, del modelo de sociedad estadounidense. La industria hegemónica del entretenimiento devalúa las esencias autóctonas y genuinas de las culturas locales, regionales y nacionales. Bajo esta lógica, se realza la figura del influencers, un sujeto aparentemente desideologizado, con un considerable poder de atracción sobre grupos poblacionales diversos y en particular sobre los jóvenes. Este modelo hegemónico propone un paradigma individualista, competitivo y hedonista, cuyo concepto de felicidad no se asocia al “buen vivir” y a la aspiración martiana de conquistar “toda la justicia”. El sistema capitalista busca secuestrar las subjetividades, en especial de los jóvenes, quienes, bajo esa influencia, acaban por dar prioridad a modos de vida superficiales y vacíos, pero muy seductores, que reducen la satisfacción de necesidades a lo material.

Los actuales conflictos mundiales trascienden la espantosa violencia de las armas. La contienda profunda y determinante se está escenificando en terrenos simbólicos. Se impone qué hacer para enfrentar esta avalancha colonizadora de mentes humanas.

La definición de guerra cultural es un término inagotable, se señala como un tipo de enfrentamiento histórico que tuvo su momento cumbre durante los años de la Guerra Fría, y se remite a un tipo específico de lucha ideológica en el campo artístico y literario.

En la cultura es decisiva la axiología, pues los valores condicionan directamente los comportamientos de los seres humanos, su indiferencia o activismo, su capacidad de resistencia o rendición, su pertenencia o no a un determinado partido político, su aceptación o rechazo a las políticas de un gobierno, su postura ante la religión y la filosofía.

Las guerras culturales forman hoy y formarán parte en un futuro, de las estrategias mundiales de dominación y expansión imperialistas en el siglo XXI. Cada vez abundan más los libros que abordan y recomiendan estrategias triunfadoras en la guerra cultural, sobre todo para doblegar a los enemigos reales o potenciales del imperialismo norteamericano y del grupo neoconservador que lo arrastra en su marcha hacia el dominio mundial.

Estados Unidos ejerce, junto a la supremacía militar, diplomática, económica y tecnológica, una influencia en lo cultural e ideológico. Ese país tiene un dominio de lo simbólico. La dominación no solo se logra por la supremacía de la fuerza, sino por el control de las mentes y los corazones, del pensamiento y de los sentimientos. El verdadero poder de las élites dominantes se apoya en la hegemonía cultural, y esto es más fácil de lograr si el dominado no tiene conciencia de ello; si incluso siente placer, es encantado, seducido, con las acciones para tal control. De ahí la importancia de esa influencia - y si es inadvertida, mejor -, de la sugestión cultural, para domesticar las almas, hacerlas dóciles y luego esclavizarlas.

Se suelen definir cuatro ámbitos decisivos del poder global estadounidense: militar, económico, tecnológico y cultural. Respecto a este último, se disfruta de un atractivo que no tiene rival, especialmente entre la juventud mundial. La dominación cultural ha sido una faceta subvalorada del poder estadounidense. Es una guerra global, que pretende impedir la formación de voluntad, sentimientos, ideas antihegemónicas, opuestas a la dominación. Su poderío en el escenario mundial no se funda en su arsenal nuclear ni en sus bases misilísticas, sino en la fuerza de atracción de su sistema político, el encanto de su cultura, su liderazgo en la ciencia, los deportes, la música, la cinematografía y otras áreas que no tienen que ver con lo puramente militar y que absorben.

La industria del frívolo entretenimiento gana cada vez más adeptos en niños y adultos. Una legión bien dotada de personajes de seriados, películas y telenovelas; superhéroes y barbies, portadores en lo esencial del extremo egoísmo capitalista, conforman el "caballo de Troya" que antecede a los portaaviones y los misiles para asesinar en nombre de la civilización y los derechos, vendiendo a los más jóvenes las supuestas ventajas de prescindir de ideologías y conciencia social: es la guerra de los símbolos, con los que los agredidos reciben con los brazos abiertos a los agresores, que gana la mente, porque se venden como universales, modernos y representaciones de la felicidad sin límites.

Como la cultura, la política se somete a las leyes del espectáculo. Al igual que la economía, el mundo existente se desvanece tras el rejuego especulativo de los valores de la bolsa. El uso eficaz de la imagen conformada creativamente en los laboratorios de los centros de poder y propagada por los múltiples medios, invalida las ideas y hace un cuidadoso montaje de realidades aparentes. La tiranía de la seducción constituye el arma principal para la manipulación de las masas. Se trata tácitamente, al decir del destacado intelectual Ignacio Ramonet, de un "delicioso despotismo".

Se trata de una táctica para avanzar, paso a paso, hacia la subversión. La intención fundamental que posee el gobierno de los Estados Unidos es explotar las vulnerabilidades psicológicas, económicas, militares y políticas de un poder hostil, desarrollando y sosteniendo a las fuerzas de resistencia, a fin de lograr los objetivos estratégicos de Washington.

Las guerras de cuarta generación, como también se les llama, no emplean la fuerza de un arma convencional, sino que, a través de medios creativos, innovadores, tecnológicos y tácticas cautelosas, logran llevar a cabo las intenciones planteadas. En la actualidad, esta modalidad de guerra se emplea no solo como forma principal de agresión, sino como instrumento estratégico de la política exterior norteamericana.

Uno de los principales instrumentos de dominación con que cuenta el imperialismo es la guerra cultural y simbólica, la cual se expresa en múltiples formas de subversión política e ideológica. Este ha logrado que a nivel mundial prevalezcan, de manera aplastante, los patrones de su industria del entretenimiento y de la maquinaria mediática a su servicio. La humanidad sufre en el presente la ofensiva de una operación de colonización cultural a gran escala. Se trata de imponer el frívolo e injusto modelo del llamado sueño americano, denunciado tempranamente por José Martí.

Uno de los mayores retos que enfrentan los educadores hoy, ante la colonización cultural, está relacionado con la denominada globalización cultural; su “maquinaria” implica un gran intento de influir en los mecanismos intelectuales de los jóvenes, con el propósito de lograr que la idea de placer esté asociada a la idiotez, la frivolidad y la superficialidad. El proyecto, a escala global, se propone desmantelar cualquier forma de pensamiento crítico que surja en los jóvenes, incorporarlos al sistema o conducirlos hacia un cinismo inocuo, apartar su atención de los problemas sociales. (Prieto, 2022).

Actualmente se presenta una paradoja entre los rápidos instrumentos de que se dispone para la formación cultural y el retroceso en los paradigmas de tradición humanista. Existe un consumo masivo y acrítico de subproductos culturales, propiciado por la utilización de las denominadas nuevas tecnologías; en ellas los jóvenes se manifiestan no solo como grupo hegemónico, que se identifica y construye su realidad con el empleo de la red de redes, sino que además, con su uso indiscriminado y acrítico, se van construyendo una representación distorsionada de la realidad, del momento histórico que se vive y de la dirección y la iniciativa que debe guiar el necesario cambio social, exigido por el nuevo contexto. Pues no solo desinforma, sino que quita la capacidad de pensar, lo que es más grave aún, porque te crea reflejos condicionados.

Todo esto acontece en un momento particularmente complejo, cuando los enemigos nos están aplicando la lógica imperialista de asfixia económica para provocar desaliento, un estallido social que destruya la Revolución, apoyada por una enorme estrategia de subversión político-ideológica, con una terrible campaña mediática de descrédito de la Revolución Cubana y con un intenso programa de colonización cultural. Todas estas realidades exigen reflexionar cómo desde la educación, se puede aportar a la lucha contra esa colonización cultural que se quiere imponer.

Hay niños y jóvenes que viven una situación social del desarrollo totalmente diferente, que afrontan una realidad distinta, expuestos a un ultraliberalismo de la información, que provoca la sospecha, dudas, el relativismo moral, la impaciencia, el aburrimiento; a una desenfrenada variabilidad de las representaciones de la realidad y del mundo, dejando obsoletos los conceptos de obediencia, inocencia, ignorancia.

En tal sentido, se hace necesario construir y reconfigurar las formas de educar, ampliando el horizonte cultural de los profesionales de la educación, empezando por los docentes y cuadros de dirección. El antídoto es desarrollar un pensamiento crítico profundo, con capacidad de discernimiento ante el orden hegemónico que se pretende imponer, para la transformación.

Entre otros desafíos, de lo que se trata es de cómo, a través de los procesos educativos, se enfrenta la contaminación de odio, de comportamientos indecentes, banales y vulgares que buscan influir en nuestros jóvenes, como parte de la estrategia de destruir a la Revolución. Una prioridad principal lo constituye la transformación digital, que es más que la informatización, es una manera distinta de hacer, pensar, concebir, organizar los procesos, apoyándonos en las tecnologías de la información y las comunicaciones. Pero “la introducción de las tecnologías de la información y la comunicación en el proceso de formación de los estudiantes supone la preparación teórico-metodológica de los docentes para asumir los cambios en las concepciones de la práctica educativa.” (Hernández, J.M., 2023)

A las instituciones educativas, entre otros espacios de socialización, corresponde la conformación de “comunidades virtuales” en las cuales los estudiantes se agrupan, comparten experiencias y contenidos afines, y están pendientes de los perfiles y estados de WhatsApp de sus compañeros y de sus maestros. No hay que subestimar la influencia que pueden ejercer los educadores mediante la utilización de las redes sociales. Máxime cuando “la tecnología está alterando (recableando) nuestros cerebros. Las herramientas que utilizamos definen y moldean nuestro pensamiento. Muchos de los procesos manejados previamente por las teorías de aprendizaje (en especial los que se refieren al procesamiento cognitivo de información) pueden ser ahora realizados, o apoyados, por la tecnología. Saber cómo y saber qué están siendo complementados con saber dónde (la comprensión de dónde encontrar el conocimiento requerido).No obstante, varios concuerdan en que el profesorado reconoce tener grandes carencias  en relación con la formación para el uso didáctico medios y para el diseño y producción de materiale, sin embargo, se reconoce que a pesar de la incertidumbre la educación virtual ha renovad los procesos de enseñanza- aprendizaje.” (Fundora, Rodríguez y Reiné, 2023, pg. 158)

Otra prioridad de la educación en los tiempos que corren, es la necesidad de desarrollar un pensamiento crítico en nuestros estudiantes. La cuestión esencial no está en prohibir sino en que los jóvenes sean capaces de asumir posiciones frente a los diferentes contenidos y estén preparados para descubrir las trampas de la colonización cultural. Sin embargo, se pudo constatar como resultado de las encuestas aplicadas que se percibe en ciertos directivos y profesionales de la educación y en jóvenes que se forman como docentes, que existen insuficiencias en el análisis crítico de los procesos y fenómenos sociales, políticos y culturales contemporáneos; presentan dificultades para examinar ideas a profundidad, detectar, analizar y sostener argumentos, describir métodos y resultados, deteniéndose en las etapas, justificar procedimientos e interrelacionar juicios; así como la carencia de argumentos propios para dar respuestas integrales a problemáticas profesionales y sociales, lo cual contrasta con la necesidad de alcanzar niveles cualitativamente superiores de desarrollo del pensamiento reflexivo y crítico en correspondencia con los desafíos ideológicos, culturales y políticos del presente y el futuro de la nación.

Atendiendo a lo anterior se ha venido trabajando en las prioridades y conceptos que imponen los nuevos tiempos a la educación cubana, dando continuidad al proceso del III perfeccionamiento educacional, para ello se han incorporado un conjunto de acciones en la práctica que potencian el desarrollo de talleres a nivel provincial, municipal y de manera más directa en las instituciones educativas; los cuales han contribuido a la preparación de los cuadros y docentes para llevar a cabo su labor en un complejo contexto de crisis económica y de colonización cultural. En todo ello ha estado presente el pensamiento de Fidel sobre la labor integrada entre educación y cultura, y de manera más estratégica, la formación patriótica y revolucionaria de las nuevas generaciones.

Se insistió en la necesidad de que nuestros discursos en las aulas y fuera de ellas, es decir, en las calles y las plataformas digitales, toquen la sensibilidad de los jóvenes y despierten emociones a favor de nuestra causa revolucionaria, que impregnados de ética fomenten valores en línea con el proyecto socialista; pero también se insistió en que hay que atender y elevar los recursos estéticos.

Dentro del sistema de trabajo de la Dirección General de Educación se propuso jerarquizar nuevas actividades que promovieran la preparación cultural de los profesores y cuadros, para el desarrollo de una cultura general integral y la formación ideológica de la juventud; lo cual es un imperativo de esta época si se quieren lograr resultados favorables frente a la colonización cultural.

En los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución y en los Objetivos de la Primera Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba, se hace énfasis en elevar el papel de la educación e integrar las influencias educativas de la familia, la escuela y la comunidad. Se orienta intensificar la atención a las instituciones educativas como centros de formación en valores, donde el ejemplo y la ética del personal docente, su idoneidad y preparación integral, resultan decisivos.

Un factor determinante para afrontar los retos que plantea la colonización cultural, son las transformaciones que deben producirse en la conducción del sistema nacional de educación; la inserción de las instituciones educativas en su contexto comunitario; la elevación de la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje; estructurando el proceso pedagógico sobre la base de los avances de las Ciencias de la Educación; con la aplicación efectiva del método científico y la innovación, de manera que directivos y docentes estén cada vez más preparados para afrontar los complejos problemas del aula, de la escuela; con la implicación de las familias y la comunidad. Al trabajar de esta manera, la escuela se convierte en un potencial de transformación de la propia sociedad. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que, junto a las familias, los maestros y las instituciones educativas, los ciudadanos y en particular los jóvenes, reciben la influencia de la publicidad comercial y la llamada industria del entretenimiento, con un espectro de opciones que los avances tecnológicos han multiplicado y que ejercen un influjo preponderante en las nuevas generaciones. De ahí que, entre los retos para los docentes del futuro y las instituciones de formación, está la de capacitarlos para usar las tecnologías.

Este desafío no admite respuestas simplificadas, ni puramente emocionales. Hay que ejercitarse en pensar, en argumentar, en razonar, en ver la realidad en su devenir y en toda su complejidad, más allá de las coyunturas. Comprender la lectura en el contexto en que converge lo digital, al cambiar la dinámica del ecosistema de comunicación contemporáneo,  y más allá de la tecnología, es un modo de hacer y participar.

La urgencia de promover el pensamiento auténtico, revolucionario, antimperialista, antianexionista y anticolonialista y, a la vez, consolidar los valores del socialismo, es una de las misiones impostergables para los profesionales de la educación en el contexto actual. Salvar lo más auténtico de la cultura nacional, desde la defensa de la historia y el patrimonio, hasta el reconocimiento consciente del legado de los héroes y mártires de la Patria. Ante esta realidad, resulta válido reconocer el primer deber del educador que es formar seres humanos felices, dignos, dotados de conciencia crítica, participantes activos en el desafío permanente de perfeccionar el socialismo. Cuba atraviesa por un singular momento de su historia, entre las necesarias transformaciones económicas y sociales emprendidas para perfeccionar el socialismo, emergió primero, con Obama, un escenario de cierta apertura al restablecimiento de las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos de América, que entró en franco retroceso y creciente hostilidad en la era Trump, acrecentado en el mandato de Biden y en el reciente segundo mandato de Trump. Al desmedido recrudecimiento del bloqueo se unen las consecuencias de la pandemia de Covid-19 y el despliegue de una real guerra de conquista y colonización cultural que se libra en el terreno de los valores y de la ideología, enfilada hacia las nuevas generaciones de cubanos.

Hace algún tiempo se viene manifestando una descomunal guerra simbólica a nivel mundial, por lo que resulta impostergable ganar conciencia de ello, sobre todo en las nuevas generaciones, pues el principal objetivo es la juventud; y reforzar en el imaginario social nuestros símbolos, tradiciones y cultura nacionales.

Retomando a la investigadora británica Stonor (2013), el paradigma central desde la guerra fría no era militar ni económico y ni siquiera estrictamente político. Esta guerra es y sigue siendo una batalla por la mente de los hombres, una batalla de las ideas. En estas circunstancias, en que la estrategia mediática es cada vez más el caballo de Troya imperial contra la nación cubana, es necesario retomar la estrategia martiana de que, ante el plan del enemigo de enconarnos, dispensarnos, dividirnos, ahogarnos, hay que enfrentarse con otro, que es el de mostrar la altura, apretarnos, juntarnos, burlarlo, para hacer a nuestra patria libre.

Es urgente proyectar estrategias dirigidas a enfrentar el egoísmo, y toda acción enemiga que menoscabe los valores, la identidad y la cultura nacional, pues la dominación colonial incluye la producción del imaginario. (Fajardo et al, 2023, p. 3)

Particular importancia, respecto a la formación y superación de los profesionales de la educación, como un problema social de la ciencia, tiene la convocatoria realizada por el Partido Comunista de Cuba de afianzar la cultura anticapitalista y antimperialista, frente al individualismo, el egoísmo, el afán de lucro, la banalidad y la exacerbación del consumismo. Enfrentar las tendencias derrotistas, precapitalistas, neoanexionistas y el deslumbramiento colonizado ante los modelos hegemónicos, es una tarea principal de la educación. Hay que renovar los medios y vías de hacer llegar a los jóvenes una cultura antimperialista y anticolonialista. Es necesario fomentar un pensamiento crítico en torno a los discursos hegemónicos que manipulan las opiniones y emociones, provocan amnesia cultural e histórica, desfiguran o borran la memoria colectiva de los pueblos del Sur y promueven el complejo de inferioridad típico del colonizado ante la cultura “superior” de las metrópolis. Es que para actuar tenemos que luchar al unísono por resolver los problemas económicos y al mismo tiempo, promover los sentimientos, las emociones y, en general, los valores espirituales. La gente tiene que sentirse asociada, partícipe de proyectos y programas que le resulten individual y socialmente útiles.

En línea con estudios actuales del tema, entre ellos Madruga (2024), Arés (2023), Prieto (2022), el antídoto es crear una cultura de resistencia y subversión al orden hegemónico, pero ello exige organizar entornos escolares, familiares y comunitarios que generen un sujeto activo, reflexivo, con capacidad de discernimiento, de desentrañar contradicciones, con una ética no discriminatoria y emancipadora. Eso solo se logra con cambios sustanciales en los modos de educar y con un conjunto de influencias sinérgicas más allá de la escuela. Para hacer frente a la colonización cultural se requiere el fortalecimiento y la articulación de las instituciones, los medios de comunicación social, las organizaciones sociales y de masas, en particular de la diversidad de actores (los comunicadores, profesionales de la educación, artistas), y de muchos otros que contribuyen directa o indirectamente a la formación cultural del pueblo.

No se puede formar al ciudadano del presente en una urna de cristal. Hace falta siempre la historia oficial de los acontecimientos; antes de que la cuente el enemigo se debe narrar desde la óptica propia, para evitar confusiones, manipulaciones y tergiversaciones. Se debe tener una visión crítica, descolonizadora y esto solo se puede lograr con educación y cultura, como reiterara y aplicara consecuentemente en más de una ocasión Fidel Castro Ruz. Hay que buscar otras formas de comunicación que sean realmente sorprendentes.

Como ha señalado Miguel Díaz-Canel Bermúdez, todas estas realidades llevan una mirada desde los procesos educativos que nos permitan interpretarlas y marcar prioridades para el sistema educacional. ¿Qué pretenden con el coloniaje cultural? Bueno, que los pueblos, en particular el nuestro, renuncie a sus esencias, a su cultura_ en su concepto más amplio_, renuncie a su historia, vea como obsoleto los valores y las esencias de la formación de la nacionalidad cubana, para que entonces rompamos con eso y aceptmos sus paradisgmas. (Díaz-Canel, 2023).

Ante esos desafíos se requiere transformar y ajustar a los nuevos tiempos la enseñanza de la Educación para la vida ciudadana, la Historia y la Cultura Política, de manera que estas aporten verdaderamente a la formación integral de las nuevas generaciones. Tenemos, a su vez, que analizar cómo influimos más en el gusto estético de nuestros niños, adolescentes y jóvenes. Deben generarse acciones educativas y culturales de profundo contenido ideológico y humanista, la enseñanza del marxismo y la historia, la vida y obra del Fidel Castro, los programas contra el racismo y la discriminación, el adelanto de la mujer, la prevención y atención social, la democracia y la institucionalidad, así como la gestión integral de la comunicación social. Y se impone leer a Martí en clave descolonizadora.

Derivado de la sistematización y de los análisis de los resultados, los docentes y directivos consideran algunas vías de preparación, entre estas las clases con calidad, acciones de preparación política-ideológica, el trabajo de las cátedras honoríficas, los concursos, la elaboración de materiales audiovisuales, el intercambio con especialistas, conferencias, seminarios, talleres, paneles, mesas redondas, trabajo con la familia, diálogos abiertos y de generaciones, videoconferencias, visitas a museos, instituciones culturales y lugares históricos, así como el activismo en las redes sociales digitales. 

El empleo selectivo y conveniente de los recursos tecnológicos y digitales didácticos multimediales, así como de las redes sociales digitales son vías y medios que deben dinamizar los procesos educativos que se dan integrado con la familia desde la Escuela como la entidad cultural más importante de la comunidad y los demás factores comunitarios resultado

Las vías de preparación  se refieren a las diferentes formas en que se pueden preparar a estos directivos y docentes para su desempeño descolonizador. Cada vía tiene objetivos específicos, ventajas y desventajas, y es importante seleccionar la vía adecuada en función del diagnóstico y de la naturaleza de los temas que se tratan y los contextos donde se aplican.

.Se proponen algunas vías de preparación de docentes y directivos para enfrentar la colonización cultural, estas deben ser novedosas para orientar la realización de actividades desde la práctica educativa:

Estas vías responderán a las necesidades de la práctica educativa, por cuanto en ella surgen constantemente situaciones en que es necesario ofrecer orientaciones metodológicas, se deben crear actividades educativas incentivadoras, motivantes, flexibles, dinámicas y encaminadas a enriquecer, tanto la teoría pedagógica como la práctica.

Conclusiones

Los desafíos que plantea la colonización cultural a la formación de los profesionales de la educación, ha sido un tema insuficientemente abordado. Sin embargo, es un problema complejo que requiere soluciones con un enfoque más integral y multifacético: lo cual lo convierte en un tema de gran significación para la filosofía, la sociología, las ciencias de la cultura, las ciencias de la educación, entre otras; y cuya solución requiere de la investigación científica, desde diferentes aristas. Es necesario organizar todas las acciones teniendo en cuenta la unidad e integración entre escuela, familia y comunidad en un escenario marcado por el impacto de las tecnologías de la información y las comunicaciones; el cual, inobjetablemente, hay que tener en cuenta. Debemos ser capaces de convertir a toda la sociedad en una gran escuela, de manera que todos los agentes socializadores comprendan la importante misión que tiene la educación de nuestra ciudadanía.

Referencias Bibliográficas

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Castro Ruz, F. (1998). Lo primero que hay que salvar: Intervención realizada durante los debates del VI Congreso de la UNEAC, 5 de diciembre de 1998. Ediciones Unión. https://www.lajiribilla.cu/fidel-y-la-cultura-2/

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Fajardo López, T., Barroso Fontanals, M. E., Pacios Dorado, J. L., & Betancourt Alfaro, H. (2023). Martí contra la colonización cultural de América Latina. Filosofía, Historia y Salud, 1(3), 3. https://revfhs.sld.cu/index.php/fhs/article/view/154

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Godoy, C. (2020). Colonización, colonialidad y cultura. Historia y pensamiento latinoamericano. Centro de Estudios de Integración Latinoamericana Manuel Ugarte. https://revistaallaite.unla.edu.ar/157/colonizaci-n-colonialidad-y-cultura

Hernández, J. M. (2023). La preparación del docente para la formación en interpretación del patrimonio: Virtualización y metodologías activas. Revista Atenas. https://atenas.umcc.cu

Madruga Torres, D. T., Pérez Cabeza, I. O., & Reyes Aguilar, J. (Eds.). (2024). La nación como destino: Apuntes teórico-contextuales para enfrentar sin histeria la colonización cultural. Universidad Central Martha Abreu de Las Villas, Editorial Samuel Feijóo & Centro Provincial de Superación para la Cultura Ángel Román González Borrell. https://dspace.uclv.edu.cu/server/api/core/bitstreams/3660c432-9944-425b-9f22-3717e7354837/content

Prieto, A. (2022). Programa para enfrentar la colonización cultural "Sembrar ideas, sembrar conciencia". Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos. https://www.ics.gob.cu/programa_des_local/programa-nacional-contra-la-colonizacion-cultural/

Stonor Saunders, F. (2013). La CIA y la guerra fría cultural. Editorial de Ciencias Sociales. http://www.archivochile.cl/Imperialismo/us_contra_pueb/UScontrapuebl0007.pdf

 


Contribución de los autores

Conceptualización: Roilán Rodríguez Barbán.

Investigación: Roilán Rodríguez Barbán

Metodología: Roilán Rodríguez Barbán

Recursos: Roilán Rodríguez Barbán

Supervisión: Roilán Rodríguez Barbán

Validación: Roilán Rodríguez Barbán

Visualización: Roilán Rodríguez Barbán

Redacción – borrador original: Roilán Rodríguez Barbán

Redacción – revisión y edición: Roilán Rodríguez Barbán

 

Declaración de originalidad y conflictos de interés

El/los autor/es declara/n que el artículo: Educación para la descolonización cultural: una necesidad impostergable

Que el artículo es inédito, derivado de investigaciones y no está postulando para su publicación en ninguna otra revista simultáneamente.

A continuación, presento los nombres y firmas de los autores, que certifican la aprobación y conformidad con el artículo enviado.

Autores

Roilán Rodríguez Barbán.

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Revista Científica Pedagógica “Horizonte Pedagógico”. Vol. 15.
Artículo de investigación

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